Y has de saber bien,
que hace algunos minutos
deletreé tu nombre,
a la noche y a la luna,
una vez más,
para saber que estas conmigo
en estas largas
y tristes horas carentes de tu piel
Y has de entender
que nunca aprendí,
a consolar el vértigo
de el estar separados
por tanto asfalto y vereda
y parque y plaza.
Y es que a mi lado no estas,
y tan solo el silencio escucho,
resbalando por las paredes,
y tan solo pienso cosas
que tu podrías escuchar...
y entonces solo miro,
las sabanas vacías,
y el espacio acolchado
en las que podrías estar...
porque no estas conmigo,
esta noche...
y otra noche,
donde dormimos diferentes sueños,
esperando el alba y el rocío
asomar por la ventana.


