"Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte."
Luis García Montero
"Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte."
Luis García Montero
A ella no le gustaba despertar a mita de la noche. Se incorporaba despacio de la cama y miraba como él dormía a su lado. Se recostaba y tomaba su tibia mano, que descansaba sobre la cama, la ponía sobre su cintura y cerraba los ojos. Pensaba en él, pensaba muchas cosas, pensaba por ejemplo que quizás estuviese un poco loco y lo que él respondía acerca de eso: “la locura es una virtud de los cuerdos...” y no podía evitar recordar y dejar escapar una sonrisa. Pensaba en que sea como fuere, nunca la lastimaría ni le haría daño.
Él ya un poco despierto abría los ojos y la miraba. Y ella no podía hacer otra cosa que repetirle una y otra vez cuantas veces le quería. Y él terminaba de despertar y sonreía y la quería y acariciaba su pelo y los mechones que cubrían su rostro, los enredaba entre sus dedos para ponerlos suavemente tras su oreja, le acariciaba con la yema de los dedos la mejilla, se acercaba un poco y le daba un beso en la frente y en la nariz y en la boca. La tomaba de la cintura., la acercaba más a él y descansaba su rostro sobre el pecho.
Y así se quedaron en esa habitación de hotel,
sin decir nada, pensando que podrían quedarse así por muchos años.
Y así se quedaron en esa habitación de hotel,
Mientras una vela azul se consumía lentamente sobre la mesa de noche.
Así hasta quedar dormidos.
A ella no le gustaba despertar a mita de la noche,
pero si la sensación de que al despertar,
él estaría ahí para acompañarla
A ella no le gustaba despertar a mita de la noche,
pero si la sensación de que al despertar
él le velaría hasta quedar dormida.
La hacían sentirse viva.
Si pienso en alguien pienso en ti.
Pienso por ejemplo:
En como invento palabras para regalarte,
en como invento casualidades (en los paraderos) para estar cerca,
en las cortas horas que te veo y en las largas, cuando no estas,
en esa forma muy en particular que tienes de comer la galleta (siempre rompiéndola en pedacitos...)
en como a veces finges que nada te importa,
en como me gusta que me gustes,
en las mil palabras que tengo para decir tu nombre.
en como todo esto puede parecer una más de mis tonterías,
Y es que si pienso en alguien... Pienso en ti.
Cuando estas a muchos minutos de distancia,
con algunos kilómetros de por medio,
somos dos puntos en el mapa.
Nunca estuviste tan cerca,
nos separamos a-bra-za-dos...