
Que te puedo decir. Haz logrado arrancarme un suspiro más del pecho. Aun cuando yo ya no pensaba en la dulzura de tus manos apoyadas sobre mis rodillas, cada vez que te hincas a pedirme un beso. Puede haber mil personas pero cuando estoy contigo, todo se reduce a ti. Todo se detiene alrededor. Y tan solo somos tú y yo. Pronto atino a respirar hondo, a seguir tus pasos, en tu inevitable ir y venir. Mi forma de querer -pienso- mientras nos cruzamos la mirada y le añades a tu rostro una sonrisa. Tú sabes a lo que me refiero cuando digo que eres la culpable de todos mis males, de mis noches de insomnio, de poner tinta sobre los papeles que hablan de amor y dolor, de jugar a escribir poemas que no hablan de nadie más sino de ti.
-¿Mi culpa?
-Si ¡La tuya!
¿Que mas te puedo decir? Que has logrado arrancarme un suspiro más del pecho por la mañana, por la tarde y por la noche. Que hoy hacen 14º. Que no tengo frió. Que me puedes romper el corazón, sino tienes cuidado.
Tu risa la mejor risa,
Tu boca la mejor boca,
Tu beso el mejor beso,
Tu olvido el peor olvido,
Mar de Copas – Si algo así como el amor esta en el cielo

Estos días sin sol es posible que te extrañe. ¡Si! todavía tengo tu imagen dibujándose en mi cabeza una y otra vez y todas esas cosas, los beso, las mirada, los gesto, esas canciones de esas que tú escuchabas y yo tanto aborrecía, los paseos en bicicleta, el compartir de un cigarro, tu ropa tirada por todos lados, los edredones, las sabanas desechas...
